Paula Zúñiga representará a Chile en encuentro teatral en Grecia

Paula Zúñiga representará a Chile en encuentro teatral en Grecia

Entre el 8 y el 23 de julio, Proyecto Dodona reunirá a actores y actrices de todo el mundo que actuarán, en sus propios idiomas, extractos de tragedias escritas por grandes autores griegos, como Sófocles, Esquilo y Eurípides. El viaje de la actriz chilena es posible gracias al apoyo de la Dirección de Asuntos Culturales (DIRAC) de la Cancillería, Fundación Teatro a Mil, la Embajada de Chile en Grecia y el Instituto Chileno Norteamericano.

Por Karina Mondaca

Dicen que el teatro nació en Grecia hace más de 15 siglos, en medio de festivales y rituales de carácter religioso en los que la actuación fue acompañando cada vez más a cánticos y oraciones de los creyentes. Fuera así o no, esta disciplina artística logró traspasar las fronteras del tiempo y el espacio, y actualmente es posible ver montajes teatrales en todos los países y culturas, los que funcionan como una forma de representar las historias personales o universales, bajo la mirada de diferentes estilos y creadores.

Pero en el mes de julio se vivirá un proceso inverso: artistas de todo el mundo volverán al punto de origen, Grecia, para participar de Proyecto Dodona, una iniciativa que busca homenajear los orígenes del teatro. Actores de distintos países actuarán, en sus propios idiomas, extractos de las tragedias escritas por grandes autores griegos, como Edipo Tirano y Antígona, de Sófocles; Las persas y Orestía de Esquilo, además de Medea, Las troyanas, Hipólito e Ifigenia en Áulide de Eurípides.

Organizado por el Centro Cultural de la Municipalidad de Dodona (Provincia de Ioannina), y en colaboración con el Comité Nacional Griego de UNESCO y el Ministerio de Cultura helénico; el proyecto se llevará a cabo entre el 8 y 23 de julio, en el sitio arqueológico Oráculo de Dodona, santuario dedicado al dios Zeus y a la Diosa Madre, venerada bajo el nombre de Dione.

Chile estará presente gracias a la gestión de la Embajada de Chile en Grecia y al apoyo de la Dirección de Asuntos Culturales (DIRAC) de la Cancillería, Fundación Teatro a Mil y el Instituto Chileno Norteamericano.

Los requisitos eran claros: se necesitaba una actriz profesional entre 30 y 55 años, con trayectoria en teatro clásico y experiencia docente en el rubro teatral. Los nombres apuntaban a Paula Zúñiga y Trinidad González. “Me llegó esta invitación, la que consideraba dos nombres de actrices chilenas: una era la Trini, que es una de mis grandes amigas, y yo”, recuerda Paula sobre el primer llamado. “Con la Trini empezamos de inmediato a whatsappear, porque siempre estamos metidas en estos ‘tetes’ de quién es la mejor actriz o quién es más importante jajajaja Pero con los años hemos podido tener una distancia con estos temas y así reírnos, a diferencia de lo que pasa cuando uno es más joven, porque inevitablemente, aunque uno no quiera, estas cosas afectan la amistad, porque los egos todavía no están trabajados”, explica la aplaudida actriz.

Luego de conversarlo, ambas llegaron a una decisión: Paula será la representante chilena que actuará el 20 y 21 de julio en Dodona, Grecia. “Ambas somos mamás, pero mi hija es un poco más grande que el hijo de la Trini, y eso marcó también la opción de parte de ella para no seguir en el proyecto, además de otras razones personales”, dice Paula. Y agrega: “En mi caso, cuando recibí esta información, justo había dejado las clases en una universidad, entonces se me abrió un espacio en esa época. Pero lo más importante fue que coincidió que mi marido, que es italiano, y mi hija, viajarán a Italia. Estarán en el  país de al lado, con la familia italiana y eso es un sostén familiar importante que me va a permitir viajar. Fueron muchas cosas las que coincidieron, se armó un mapa que me hizo decir sí inmediatamente”.

Independiente de que hayan coincididos todas estas cosas, ¿por qué decides aceptar formar parte de este proyecto? ¿Qué es lo que llamó tu atención?

Cuando viajé con Teatro en el Blanco, yo decía que habíamos llegado a un tope de nivel teatral, que nos permitió viajar por muchos países. Estar en Rusia, en la cuna stanislavskiana; estar en Cuba y que Silvio Rodríguez te abrace; ir a Nueva York o haber entrado al mercado australiano. ¿Qué más se puede pedir? Hoy viajan mucho más actores, pero en esa época éramos una compañía que estaba abriendo un espacio teatral en el mundo.

Pero esta es una propuesta imposible de rechazar, porque significa ir a Grecia, la cuna del teatro. Estar en un anfiteatro griego es algo que cuando uno es estudiante, lo ve como algo utópico. También me interesó el encuentro con otros actores del mundo, porque en una época, estuve en este tipo de trabajos, reunida con muchos artistas, de muchas lenguas, pero no se podía hablar en el seminario jajaja Aún así, para mí era muy interesante encontrarme con otros seres y aprender. Se aprende demasiado. Además, me declaro una aventurera, me gusta viajar mucho, y después de ser mamá, uno gana muchísimas cosas, pero esta especie de libertad, de que tu ama vuela sola a donde quiera, tiene todavía una restricción por la responsabilidad, por el rol. Esta oportunidad es volver a sentirme de 30 años, cuando levantaba la mano y me iba a cualquier lado. Este lugar es un premio, yo lo recibo así. Sé que muchos actores quisieran estar en mi lugar, y por eso hay que dar la gratitud que se merece.

Aún no está definido el texto que tendrás que interpretar, pero se dice que será Medea o Hipólito de Eurípides. ¿Cuál prefieres y por qué?

Me da igual, no pienso en eso, porque creo que la invitación viene por otro lado y cualquier tragedia griega es maravillosa. Pero igual es entretenido tener la incertidumbre. Tengo la suerte de haber estado trabajando monólogos en este último tiempo, entonces hay algo de práctica, de aprendizaje, de memorizar textos, que ayuda a entrar en un trabajo de esta manera, donde hay que aprenderse un texto y trabajarlo sola. Creo que mi experiencia es muy buena para trabajar un proyecto en solitario. Me juega a favor. Hay actores que nunca han trabajado un monólogo y se mueren de salir al escenario así, me lo dijeron cuando hice Hilda Peña. Estoy ansiosa, con cosquillas. Me dan ganas de estar allá. Hay una cosa energética que me llama, porque debe ser muy potente estar ahí. Eso, sumado al conflicto político que hay, las obras griegas tienen un espacio muy intenso a nivel de palabra, hay varias cosas que en mí se mueven estando en este proyecto.

Cuando recibas el texto escogido, ¿cómo lo vas a trabajar? ¿Cómo lo has hecho con tus trabajos anteriores?

Generalmente leo mucho los textos antes de elegir hacerlos, porque no me gusta hacer cualquier texto. Pero una tragedia griega siempre tiene profundidad, y los grandes temas están ahí. Son temas universales armados de forma magistral, por eso no me aproblema y porque se lo importante es la invitación.

Lo primero que me pasa con los textos es que siempre hay algo intuitivo: hay algo que me arroja el texto cuando lo estoy leyendo, algo rítmico que saco del texto. Me gusta mucho el trabajo emocional, que es algo en lo que me he desarrollado a nivel de profesora, entonces ese lugar también lo observo en el análisis del texto. Me gusta analizarlo, ver las oposiciones que hay, y si hay, por ejemplo, textos muy agresivos, ver de qué manera complejizo eso. Eso es un estudio teórico de trabajo y después me quedo ahí, porque entiendo que hay una dirección, y eso te puede llevar a un lugar que quizás uno no se lo ha cuestionado, sobre todo desde la forma. Ahí no sigo evolucionando, sino que escucho la propuesta que viene desde el director. Mi estudio está en el texto, lo que quiere decir el autor, lo que quiso escribir el autor, más de lo que yo quiero decir. De ahí complejizar su discurso.

¿Tienes expectativas sobre el impacto de este proyecto?

Mis expectativas se resuelven con ir allí y hacerlo, porque son proyectos que tienen que ver con uno. Por ejemplo, todo lo que pasó con Teatro en el Blanco, y yo sigo viviendo de la misma manera que como lo hacía antes. La diferencia es que hay una trayectoria que se va armando con los años y eso es lo que da solidez al trabajo de uno. Especialmente en mi trabajo de docencia, donde la gente cree en lo que hago y hay convicción en ello, porque se ve que hay una unión entre mi discurso y el hacer (aunque yo me sienta contradictoria en muchas cosas jajaja). Esos son los logros que van dejando este tipo de proyectos.

Foto: Fundación Teatro a Mil
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