Felipe Hirsch: “Hoy en día la democracia es sólo una palabra en la boca de todos los políticos”

8/5/2018

Después de 20 años de grandes éxitos a cargo de Sutil Companhia de Teatro, uno de los directores más en boga de Brasil decidió dar un golpe de timón y empezar a crear obras “traumáticas”, que dejaran una marca relevante en el público.  Democracia, es espectáculo creado especialmente para los 25 años del festival Santiago a Mil.

Por Rocío Valdez C.

 

En Brasil el nombre de Felipe Hirsch suena fuerte. Es “transgresor y fascinante”, según el diario Folha de S. Paulo, y “brillante, excepcionalmente ágil”, según O Globo. Dirige películas y gira por el mundo con sus obras de teatro. Ha recibido más de 150 premios y nominaciones durante su carrera. Se declara anarquista individualista. Y hace cinco años decidió dar un vuelco en su carrera.

“El teatro pasó a ser la última opción para el público, e incluso para los realizadores, que preferían el cine o la televisión. En 2012, después de 20 años con la compañía Sutil, me di cuenta que yo quería ir hacia otro lugar”, cuenta Hirsch, director.

 Democracia, su nuevo espectáculo, es una coproducción de la Mostra Internacional de Teatro de São Paulo, Fundación Teatro a Mil y el Teatro de la Universidad Finis Terrae.

“Yo quería hacer obras que fuesen importantes para mi ciudad, para mi país, quería crear eventos teatrales traumáticos que realmente tocasen a las personas de manera relevante. Entonces me vinculé con muchos artistas interesados en ese proceso y fuimos construyendo una especie de cabaré, un poco maldito, con teatro, música, literatura y artes plásticas”, explica Hirsch.

Democracia fue una obra que se empezó a crear a la distancia, ¿cómo fue ese proceso?

Me acordé de Trinidad González, a quien vi actuando en Escuela –de Guillermo Calderón–, y que me gustó mucho. Conversé con ella, para que fuera pensando en los actores –el elenco lo componen también Manuela Martelli, Rafael Contreras, Moisés Angulo y Matteo Citarella– y estoy muy feliz, los actores son brillantes, muy inteligentes.

Durante el proceso empezamos con varios textos latinoamericanos, y acabamos usando una idea que plantea Alejandro Zambraen su última novela, Facsímil (2014). En el proceso todo se fue transformando, pasamos por muchas cosas, hasta llegar al tema del entretenimiento durante las dictaduras latinoamericanas… que veían las personas, cómo pensaban, cómo eran educadas, un poco de lo que habla Zambra en su libro. Así construimos un universo muy pensado, muy preciso. Es tan consistente que nos da cada vez más ganas de atentar contra su estructura formalista.

¿Por qué la “democracia” como concepto?

La democracia es de gran interés para los anarquistas, y no me refiero al tipo de democracia que conocemos ahora. Hoy en día la democracia es sólo una palabra que está en la boca de todos los políticos… vivimos en un régimen que nos permite escoger gobernantes que están sobre nosotros, pero esa no es la democracia griega con su sistema de asambleas, es lo contrario. El opuesto a la democracia no es necesariamente la dictadura, y nos deberíamos estar preguntando qué democracia es ésta. Algunos de estos temas siguen siendo tabú, pero deben ser quebrados, conversados y pensados… ¿Qué democracia es ésta que nos educó de esta manera?, ¿qué democracia es la que nos obligó a pensar con tan pocas alternativas?