Teatro Perro Muerto estrena segundo montaje e imagina cómo abolir la democracia de manera democrática

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11 junio 2018

Teatro Perro Muerto estrena segundo montaje e imagina cómo abolir la democracia de manera democrática

La agrupación dirigida por Sebastián Squella vuelve a los escenarios con Representar, su nuevo trabajo tras la exitosa Pinochet, la obra censurada en dictadura. El colectivo, que forma parte de Ciclo Teatro Hoy, se presentará del 7 de junio al 1 de julio en Matucana 100.

Por Karina Mondaca Cea

Todo partió en 2016, cuando se realizaron las elecciones municipales en todo Chile y hubo un 34,9% de participación ciudadana, una de las cifras más bajas en la historia de votaciones en nuestro país. En ese contexto, y sin poder escapar de lo que sucedía a su alrededor, la compañía nacional Teatro Perro Muerto comenzó a preguntarse sobre la representación política y por qué la gente no estaba mostrando interés en ella.

Pinochet, la obra censurada en dictadura fue el aplaudido primer trabajo Teatro Perro Muerto

“Nuestra primera idea o tesis fue que las urnas estaban vacías porque los representantes no estaban representando cosas que los representados sentían como propias”, recuerda Sebastián Squella, director del colectivo teatral cuyo primer trabajo, Pinochet, la obra censurada en dictadura, fue un hit. La situación era clara: los ciudadanos no se sentían representados.

Pero la agrupación fue más allá y llevó la problemática a su propia realidad: “Ahí se nos cruzó la idea de que mucha gente tampoco va al teatro, y se sumó todo: las urnas y los teatros están vacíos porque los que representan, dejaron de representar cosas importantes para los demás”, agrega.

Con el desafío de superar lo hecho en su primera obra, definir su marca ideológica y consolidar el sello de la agrupación –que en un comienzo se comparó con el trabajo de La Re-sentida y Marco Layera–, Teatro Perro Muerto inició un nuevo proceso creativo que estaría marcado por diferentes fases. “Primero fue una etapa de leer mucho, porque lo complejo de hacer una segunda obra, es que en la primera estuve cuatro años pensando en lo que quería hacer, cómo la quería armar y todo listo. Y cuando tienes que pensar en la segunda, es como… tengo que estudiar mucho más. Por eso siento que nunca había estudiado tanto como ahora”, confiesa entre risas Sebastián.

La biblioteca que se tuvo que armar el colectivo no fue menor: los nombres de Terry Eagleton, Pierre Bourdieu y Rüdiger Safranski acompañaron textos como Los Justos, de Albert Camus; Sobre la violencia, de Hannah Arendt; Discurso, de Guillermo Calderón; Alabardas y Ensayos sobre la Lucidez, de José Saramago. “También leímos a un grupo francés que se llama Comité Invisible, que escribieron dos libros, llamados A nuestros amigos y La insurrección que llega, que hablan pre y post movimiento Indignados de España. Uno es sobre el momento de revolución y las ansias de cambiarlo y quemarlo todo, y el segundo es ‘nos transformamos en partido, somos PODEMOS, nos institucionalizamos y no pasó nada’”, explica el director.

Mientras revisaban esos escritos, apareció una oportunidad única para quien funciona como la cabeza de la compañía. Luego de postular y ser seleccionado, Squella integró el Programa de Dirección Escénica (PDE), organizado por Fundación Teatro a Mil y el Goethe-Institut, una iniciativa en la que seis creadores chilenos participaron de una serie de workshops a cargo de destacados directores alemanes, con talleres y visitas a teatros, tanto en Chile como en Alemania.

A pesar de que la experiencia la vivió Sebastián en solitario, lo aprendido allí fue de gran ayuda para todo el grupo de Perro Muerto. “Este proyecto siempre partió desde la compañía, nunca ha sido sólo mi trabajo, sino que es uno colectivo”, asegura el director, por esto mismo, siempre se mantuvo en contacto con sus compañeros, teniendo su retroalimentación, discutiendo sobre los referentes o temas que salían en sus sesiones. “Mientras yo estaba en el PDE, mantuvimos los ensayos, porque a medida que yo iba teniendo talleres, los compartía con la compañía, como una forma de sociabilizar la información y el conocimiento, para construir un conocimiento colectivo nuevo”.

Votaciones para no votar

Con todo el proceso de investigación realizado, y siguiendo el trabajo que venían haciendo con el humor, el sarcasmo y la sátira política, Teatro Perro Muerto llegó a un punto final: su próxima obra mostraría la contradicción, la ironía, de hacer una votación para saber si deben seguir votando o no, es decir, si se abole la democracia democráticamente.

“Pensamos que sería muy vanguardista ser el primer país en abolir la democracia de forma democrática”, reflexiona Sebastián. Y continúa: “Ahí recordamos que Chile fue el primer país en llegar al socialismo por la vía democrática, así que eso nos hizo pensar que tampoco estaríamos tan lejos de lograrlo”.

En aquel entonces, la pregunta fue clara: ¿qué viene después de la democracia? “Entendiendo que es el mejor sistema político que se conoce hasta ahora, pero que tampoco puede ser lo más evolucionado del ser humano”, dice Squella. “Todo el conocimiento del ser humano no puede culminar en esto”.

Bautizada con el nombre de Representar, el nuevo montaje de la compañía –que forma parte de Ciclo Teatro Hoy 2018 – muestra a un grupo de vocales de mesa esperando que la gente vaya a votar, pero casi nadie lo hace. Entonces, si nadie va a votar, ¿qué pasa? ¿No se toma una decisión? ¿El referéndum dice que todo sigue igual? ¿El no ir a votar, es igual una opinión?

¿De qué manera se representa la crisis del teatro? Tomando en cuenta que en la última Encuesta de Participación Cultural, las artes escénicas aparecían en los últimos lugares.

Primero decir que nosotros asumimos esa crisis, pero no es algo que sentimos como propia, porque tenemos la suerte de que nos ha ido muy bien. Pero sí es algo que nos resulta evidente, pero creo que tiene que ver con las cosas que uno habla y la manera en la que lo hace. Ahora, uno siempre está preocupado del público, si va a llegar o no…

Lo teatral se puede ver en dos capas: una, en que esto es teatro y la pregunta de si lo que hacemos, es teatro político. Pero, ¿qué es el teatro político? ¿Son formas, estilos, un tema? Tratamos de ir buscando respuestas a esas preguntas.

También hablamos sobre lo que esperan las personas al ir a ver una obra de teatro político. ¿Debiésemos estar listos que, al ver una obra de este tipo, empiece la revolución? ¿Nos vamos a juntar todos a discutir un tema? No debería ser un evento, y ahí hay un rollo de representación teatral, porque aunque yo actúo, tú no estás viniendo a que cambiemos algo, porque no se puede cambiar nada con tus zapatos de taco alto y falda. Es un cuestionamiento del teatro y para qué sirve.

¿Qué le puedes decir al público sobre el trabajo que vienen realizando?

Si vieron la primera obra, tienen que ver esta, porque hay una continuidad ideológica, más que argumentativa. La van a pasar bien, hay mucho trabajo. Y si no han visto nada de nosotros, es el momento de hacerlo jajaja. Como compañía creemos que el teatro, antes que cualquier cosa, sea político o no, tiene que ser un momento de goce, de disfrute, tanto para los actores, como para el espectador. Creemos que podemos hablar temas importantes como sociedad, de manera divertida, porque desde la risa y el humor también se puede reflexionar; y es importante que nos reunamos a ver qué pensamos sobre ciertos temas. Creemos que el teatro entrega preguntas, pero no genera respuestas, sino que las respuestas salen de ese encuentro.

Los invitamos a responder la gran pregunta de esta obra: ésta es la democracia, pero ¿cómo salimos de ella? ¿Es esto la democracia? ¿La democracia es así, pero perfectible? En 100 o 200 años, quizás la democracia se vuelve una pregunta súper anticuada, muy feudal, porque se pone en relación al tiempo. Además, Slavoj Žižek lleva como 15 años diciendo que esto puede girar a la extrema derecha…

Representar se presentará del 7 de junio al 1 de julio, en el Espacio Patricio Bunster, de Matucana 100 (Avenida Matucana 100, Estación Central. Metro Quinta Normal o Estación Central). Las funciones serán los días jueves a sábado, a las 20.30 horas;, y el domingo a las 19.30. Las entradas tienen valores de $5.000 general; $3.000 estudiantes, tercera edad y jueves popular; y $2.500 beneficio Artes Escénicas (excepción del día jueves), y se pueden adquirir aquí o en boletería del recinto.

Crédito foto principal: Teatro Perro Muerto

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