Proyecto ARDE: “El trabajo colectivo y la apertura de los procesos artísticos siempre va a dar riqueza

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30 mayo 2018

Proyecto ARDE: “El trabajo colectivo y la apertura de los procesos artísticos siempre van a dar riqueza”

Trabajar los Archivos de Proceso Artísticos, su registro, archivo y memoria, es la misión que asumió el colectivo ARDE, un grupo integrado por profesionales de distintas áreas, pero amantes de las artes escénicas. En su sitio web ya se puede revisar el contenido de seis compañías y artistas nacionales.

Por Karina Mondaca Cea

A Pía Gutiérrez, Doctora en Literatura UC y profesora interdisciplinaria de la Facultad de Letras y la Escuela de Teatro de la misma universidad, la posibilidad de dedicarse a la tarea de archivo la encontró mientras trabajaba con la compañía Teatro Proletario durante la realización del montaje Fulgor.

Ella ya había colaborado en el Archivo de Isidora Aguirre, con Fabiola Neira y Andrea Jeftanovic, pero ahí, en medio del proceso creativo con la agrupación teatral, surgió la necesidad de organizar el material que el colectivo estaba desarrollando. La respuesta llegó de la mano de otra integrante del equipo, Katharina Eitner, socióloga y Gestora Cultural UC; con quien quisieron dar respuesta a cómo el público podría tener acceso a ese material, y de qué manera podrían transformar ese contenido en una obra artística como tal.

Muestra de la Antesala de la obra Fulgor de Teatro Niño Proletario (c) Fanpage ARDE

“Nos vimos con entrevistas, ensayos, cuadernos de los actores, con todo este material que había salido de la escena y se había vuelto vital para el proceso creativo; así que decidimos convertirlo en algo más”, relata Pía sobre la decisión de generar un archivo vivo de la compañía. “Le llamábamos archivo monstruo, porque era un gran pulpo que empezaba a crecer”, agrega.

Todo el trabajo de registro realizado con Teatro Proletario se transformó en una instalación que acompañó las funciones de Fulgor, ya fuese en comunas de Chile o en el extranjero. “Se podía ver antes o después de las presentaciones”, explica Pía sobre esta experiencia que describe como “complementaria y dialogante”, y en la que resultaba “interesante ver cómo una cosa ayudaba a la evidencia o vitalidad de lo otro”.

Cuando terminó la obra, llegó el momento de preguntarse qué hacer, y ahí nació la idea de hacer un archivo virtual que les permitiera seguir mostrando el material recopilado. En paralelo, y en contacto con gente que también estaba trabajando el archivo, la dupla se dio cuenta que esto no podía ser la exhibición de un archivo en particular y tenían una responsabilidad más grande.

“Lo que tenemos acá es una disputa por la memoria escénica, es decir, quién quiere contar la historia del teatro de Chile. Esto porque hay historias omitidas, porque en un momento sólo estaban los teatros universitarios, siendo que había otros que también estaban, pero cuyas huellas se perdieron”, dice Pía sobre una de las bases del proyecto que tenían en mente. “Tenemos que hacernos cargo de eso, y por eso nuestra responsabilidad era crear un espacio para que podamos guardar, mostrar, organizar, compartir un contenido. Es otra lógica, que es la de la democratización de la información”.

Así nació Colectivo ARDE: Archivo de Proceso Artísticos, un proyecto que en la actualidad suma ocho profesionales de distintas áreas, y luce colecciones de seis colectivos o artistas teatrales: Colectivo Zoológio, La Patogallina, Teatro del Pueblo, Teatro Niño Proletario, Sergio Zapata y Catalina Devia.

Para lograrlo, las alianzas con artistas e instituciones han sido fundamentales, especialmente con Open Knowledge Foundation, una institución internacional que trabaja por la apertura de datos de la información. “Ellos nos ayudan en desde Australia o Rusia; y eso ha permitido que tengamos soporte técnico, porque o si no tendríamos que hacer un WordPress, y eso no da para armar una comunidad, que es un elemento importante de nuestro trabajo”, dice Pía. Y agrega: “Gracias a esta alianza extranjera, podemos asegurar que los datos que subimos no se van a perder, que hay servidores que son de ONG y se están respaldando; que aunque no tengamos ni un peso, esto va a funcionar”.

“Creemos que vamos a saber más si cada uno comparte lo que sabe”, declara una de las impulsoras de la agrupación que en 2017 se adjudicó un Fondart de Investigación, con el cual crearon un sitio web donde podrían alojar el contenido con el que ya contaban. “Nos permitió organizar esta primera colección que teníamos y desarrollar una página que dejara hacer búsquedas cruzadas, porque la información que no está bien clasificada no sirve de nada porque no la encuentras”.

Las artes escénicas son integradas por distintas áreas u oficios, como la dramaturgia, dirección, vestuario, iluminación y más. Esta característica natural del teatro juega a favor de las posibilidades de recolectar y registrar más material, ¿no?

Sí, y eso es una tradición teórica y que conocemos poco, que es la de la genérica de la creación. Esto es que se genera mucho conocimiento que no siempre queda resuelto en la obra, porque ésta no siempre tiene un valor como objeto terminado, sino que también en su proceso; y todo ese conocimiento que no está siempre vinculado a la letra o a la figura de un director, se invisibiliza. Está lleno de oficios que se invisibilizan. El vestuario no aparece solo en escena, sino que hay un trabajo artístico particular; o la producción y lo importante que son las condiciones económicas y políticas de un lugar para la creación. Todo eso se va borrando, no aparece en la prensa. Nadie va a entrevistar a la persona que hizo las máscaras de una obra, es muy raro que sepamos quién es. Eso lo estamos haciendo nosotros, y eso tiene un peso histórico, porque se trata de archivar lo que está pasando in situ y no sólo lo que está para atrás.

Cuéntanos cómo funciona la plataforma web y qué beneficios tiene este espacio para los artistas

La plataforma puede albergar mini sitios que permite ir ordenando tu material de manera conjunta en un mismo espacio, pero que se va catalogando inmediatamente. Se puede encontrar fácil la información, abrir el proceso y mostrar el contenido de la compañía.

Esto muchas veces puede dar miedo porque es la intimidad del creador, pero ése es un cambio político que queremos hacer, que el trabajo colectivo y la apertura de los procesos artísticos siempre van a dar riqueza. En relación con la autoría, abrir tu proceso, te asegura también verificar, ante todo, que eres el creador de algo y con eso, nadie te podría robar algo que mostraste que es tuyo.

¿Por qué hacerse cargo de la tarea de archivo como particulares, y no dejarlo en manos de instituciones o el Estado?

Línea archivística comunitaria, que es la línea central del proyecto, que es que la comunidad se haga cargo de sus archivos, no debe esperar que lo haga una institución o el Estado que venga y asuma esa responsabiidad, sobretodo para nosotros que estamos parados desde una vereda donde la cultura no es un bien, sino que es un derecho, aunque precario. Estamos en Latinoamérica, Chile, el contexto es distinto, y por eso nos tenemos que hacer cargo. Los archivos siempre se relacionan al poder, el saber más que otro, quién autoriza a verlo o no, y que la visión de historia que se está contando pertenece a alguien. En cambio, nosotros no queremos eso: queremos saber cuáles son esas visiones, queremos mostrar la diversidad de un momento histórico -que a mí me parece alucinante-, y por otra parte, es porque hay una idea de mediación súper interesante.

Hemos tenido el apoyo de Teatro Puerto, de gente de la UPLA y Universidad de Valparaíso, de gente en Concepción y en Valdivia con el Centro de experimentación escénica. Con todos ellos hemos conversado opciones de hacer talleres, o hablar sobre sus necesidades. Ellos necesitan contar sus historias, las que no pueden ser narradas desde el centro, desde Santiago. Quizás ellos no pueden estar en el centro, pero sí podemos reunirnos en un espacio virtual en el que se validan los procesos, sus procesos.

Parte del equipo de Proyecto ARDE en la Escuela de Teatro de la Universidad de Valparaíso (c) Fanpage ARDE

¿Cuáles son los próximos pasos de Proyecto ARDE?

La usabilidad de la página, y secciones que tenemos pendientes, como una sobre lecturas sobre los materiales. Para ello gestionamos fondos con la Vicerrectoría de Investigación de la Universidad Católica y algunos Fondecyt, para armar un staff de pasantes que pudieran trabajar con el material que ya teníamos y generar textos, lecturas críticas, sobre los documentos mismos. Por ejemplo, tenemos colecciones históricas, como Teatro del Pueblo, la de Sergio Zapata, y la colección de la diseñadora escénica, Catalina Devia; y queríamos crear relatos en torno a estos materiales, hacer cruce entre ellos.

También ampliar la red, ser capaces de apoyar el trabajo comunitario, levantar alianzas y que los creadores sepan que ellos son dueños de sus materiales, de lo que quieran contar, que tienen ese poder en sus manos. Nosotros podemos apoyarlos, enseñarles a cómo registrar, incluso armamos un kit de archivística para las compañías (incluye wifi, scanner, computador), que a nosotros nos puede parecer evidente, pero que en otros contextos no es así.

Queremos establecer lo que tenemos, mejorar este sitio virtual, ampliar la red de a quiénes nos vamos a enfrentar, y también ponernos en otras redes, hacer otras alianzas que permitan que esta página. Entre más seamos, y más discutamos sobre este espacio y qué queremos, mejor va a ser para todos.

Revisa el contenido de Proyecto ARDE aquí.

Crédito foto superior: Fanpage ARDE

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