Paulina García: “La tragedia, que a veces nos parece tan lejana, tiene un asidero muy concreto en el cotidiano”

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5 julio 2018

Paulina García: “La tragedia, que a veces nos parece tan lejana, tiene un asidero muy concreto en el cotidiano”

La actriz encarnará el mito de Idomeneo en un montaje que cruza los códigos del teatro con los del concierto, bajo la batuta de Manuela Infante, acompañada por Diego Noguera y sus composiciones. El texto es del alemán Roland Schimmelpfennig.

Por Rocío Valdez C.

El 5 de julio debuta en Centro GAM Idomeneo, montaje que expone una mirada materialista sobre uno de los más trágicos mitos griegos, el del Rey de Creta.

La historia, en breve, es así: Idomeneo vuelve a Creta junto a su ejército, triunfantes después de ganar la Guerra de Troya. En el camino, vientos huracanados hunden los barcos, e Idomeneo ruega al dios Poseidón que le salve la vida. Y sí, se salva, pero no gratis. Idomeneo le promete al dios que, si lo salva, matará al primer ser vivo que encuentre al pisar tierra firme. ¿Y a quién se encuentra al llegar a Creta? A su joven hijo, Idamante. Una tragedia griega en toda norma.

El dramaturgo alemán Roland Schimmelpfennig adaptó la tragedia en 2008 y le dio un vuelco marxista, dando voz a un Idomeneo que se rebela ante los dioses. “Schimmelpfennig desmitifica a los dioses de la tragedia griega y los representa como el poder de las elites con sus ansias de poder, les da una actualidad feroz. Eso me parece una genialidad de parte del texto”, cuenta Paulina García, única actriz e impulsora inicial de este proyecto.

“En un primer momento pensamos hacer esta obra Valentina Muhr -con quien hice Las analfabetas previamente- y yo, porque queríamos volver a trabajar juntas, e invitamos a Manuela Infante para dirigirlo. Como Valentina no vive en Chile, no pudo seguir, entonces la Manuela planteó seguir igual con este texto que abría la posibilidad de hacerlo como un monólogo”.

¿Por qué esta obra, este Idomeneo?

Es un texto que yo había explorado varias veces. Un amigo alemán me lo había pasado hace varios años, porque quería dirigirlo en Chile, pero yo no pude abordar el texto y quedó ahí. Después intenté utilizarlo en las clases que hacía en la universidad, y quise hacerlo para un egreso… Tenía el texto en la cabeza.

¿Qué hay de poderoso en la obra?

Me gusta mucho el nivel poético con que trabaja los personajes y las historias. Desarrolla una historia, la cierra, y empieza otra. Es reiterativo, ritualístico. Las tragedias están siempre empujando hacia un sacrificio atroz, matar a tu padre, matar a tu madre, a tu hijo, a tu esposo… me parecía muy importante y pedagógico recorrer ese canto ritualístico para entender de qué se trata la tragedia.

También me parece desafiante el misterio que contiene. Aunque se trate de un problema específico y de una persona específica, hay un lugar en cada persona que es existencialmente misterioso, y que aparecen cuando una situación extrema te enfrenta a un imperativo ético. O muero yo o mueren otros, esas son las decisiones que Idomeneo toma. Evidentemente, se salva él, y a él le pesa eso.

¿Cómo se traslada eso a un espectáculo teatral en forma de concierto?

Los conciertos tienen una poética, van avanzando de un punto a otro y van alcanzando distintas alturas para crear una especie de catarsis con el público, esa es la intención de un concierto de rock hoy día. No avanza como una obra realista, de forma lineal. El concierto avanza y desarma, empieza una canción, llega a una altura y luego cae, se acaba… Así está pensada la propuesta visual y teatral de este Idomeneo.

La puesta en escena la desarrolló Claudia Yolin, pareja artística de la Manuela de larga data. Yo estoy en una isla, con un trabajo lumínico bien potente, como en un concierto, y Diego Noguera está en la isla conmigo, con micrófonos, instrumentos, cables… Al mismo tiempo, estoy en la isla de Creta, un lugar sacrificial, el hogar, es el lugar de la familia y es el lugar del concierto.

Además de tu actuación, el público asiste a una creación musical original.

Absolutamente. Diego Noguera entró al proyecto desde el primerísimo instante, para la primera lectura ya estaba Diego. La música fue creada al mismo tiempo que yo iba encontrando el camino de la actuación. Creó una composición que tiene una sintonía ajustadísima al texto.

La obra está llena de pequeñas cosas que la vuelven tremendamente teatral, con gestos inmensos, como trabaja la Manuela. Es una obra que corre un riesgo.

En este concierto, tú eres la front-man o front-woman, ¿cómo lo abordas desde la actuación?

Es la primera vez que estoy haciendo de front-man, y todavía no lo he probado con público. Sé que la gente no va reaccionar como en un concierto, sería increíble que el público de repente se embalara y bailara, pero no va a pasar. Hay una distancia interesante entre el público y el lugar en que estoy, es una obra de Manuela Infante, estamos en el GAM, en una sala… no, definitivamente es teatro.

Para crear la obra vimos un montón de cosas para entender cómo se mueven los conciertos. Vimos desde Marilyn Manson hasta Nick Cave, pasando por Laurie Anderson, Lou Reed o Arca, un músico venezolano muy particular, todos rockeros individuales, front-man.

También hubo una investigación sobre El nacimiento de la tragedia de Nietzsche, sobre el mito, esa necesidad que tenía en el hombre de crear una mitología en torno a su existencia para poder hacer un poquito más pregnante la salvaje realidad que le tocaba. Esa intención de dominio de la naturaleza por parte del hombre nos ayudó a entender hoy día la tragedia. La tragedia, que a veces nos parece tan lejana, tiene un asidero muy concreto en el cotidiano, porque te plantea preguntas sobre la ética, sobre qué está bien y qué está mal. Y uno dice “bueno, pero está súper claro lo que está bien y lo que está mal”, y no, no está tan claro, no siempre. ¿Quién lo decide? Lo que está bien para unos, claramente está muy mal para otros. Salvarse solo no es salvarse, eso es, esa es la historia de Idomeneo. Si te salvas solo, no te salvaste, al contrario, todo en ti murió.

 

Paulina García, mujer de teatro y cine

“Con Nona Fernández estamos dirigiendo la XIX Muestra de Dramaturgia Nacional. Cada una puso de lo suyo para intentar conectar Chile y este año, en vez de llevar los montajes a regiones, llevaremos los textos para que se produzcan allá, en forma de lecturas dramatizadas… Esperamos que ésa sea la primera semillita para que la Muestra empiece a propagarse por Chile. En Santiago, por su parte, no presentaremos una sola función de cada obra, todo en la misma sala. Presentaremos cada obra en un teatro distinto, de manera simultánea, durante cuatro días. Queremos que las obras tengan más libertad y proyección, que puedan incluso seguir con una temporada en su sala.”

“Me invitaron y me acabo de inscribir en la Academia a Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood. Tengo que esperar a que me den un carnet provisorio que me va a permitir a entrar gratis a todos los cines de Estados Unidos, gran parte de Europa, parte de África y parte de Asia, no está mal, ¿no? Además, se supone que me enviarán todas las películas que compiten, eso es alucinante. Sé que voto mejor actriz y mejor actor, porque cada uno vota en su área, y mejor película votamos todos los miembros de la academia. Eso mismo es lo que va a pasar ahora en Chile con la Academia del Cine que acabamos de inaugurar.”

En Chile la gente de audiovisual no ha tenido ese Santiago a Mil que sí hemos tenido en teatro. Santiago a Mil ha traído a los mejores del mundo a Chile para presentar sus espectáculos y para hacer talleres, charlas, vincularlos, generar una onda expansiva. Nadie ha hecho un esfuerzo de gestión extraordinario, porque para eso hay que invertir. No puedes traer un Tarantino o un Ridley Scott para que haga una alfombra roja y nada más, eso no es interesante. Los tienes que llevar a la periferia, generar un tejido formador. Esto que te digo son perogrulladas, pero la verdad es que resulta muy difícil. La lógica de la supervivencia de los festivales es extenuante, no poder lanzarte porque debes cuidar el terreno ya ganado. En Chile hay mucho por hacer, y es importante que los gobiernos atiendan.”

La obra se presenta entre el 5 y el 29 de julio en la sala N1 del Centro GAM. Puedes comprar tus tickets aquí.

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