Marín Erazo: "2118, tragedia futurista es un cambio de riel, una obra más densa, oscura y directamente política"

Usted está aquí

Home Pulso Cultural Noticias Martín Erazo: «2118, tragedia futurista es un cambio de riel, una obra más densa, oscura y directamente política»
12 abril 2019

Martín Erazo: «2118, tragedia futurista es un cambio de riel, una obra más densa, oscura y directamente política»

El colectivo nacional se interna por primera vez en el género de la ciencia ficción para presentar un espectáculo multimedia, sobre un futuro distópico para Chile en el año 2118. Una tragedia futurista que pone en evidencia la naturaleza cíclica de la historia y devela los poderes que, desde las sombras, manejan el destino de nuestros países. Martín Erazo, director de la compañía, nos cuenta un poco más sobre el interesante proceso creativo que atravesaron en esta oportunidad. 

por Constanza Rifo

Luego de estrenar el exitoso montaje Paloma Ausente en 2017, La Patogallina vuelve para mostrar su más reciente creación en el ciclo Teatro HOY. Esta vez hablamos de una obra de sala, pero sin dejar fuera el teatro físico, la manipulación de objetos y muñecos y la presencia de la música en vivo, que da forma a la propuesta con la que esta compañía viene trabajando hace más de veinte años.

“Luego de Paloma Ausente, una obra que tiene una magia y un surrealismo rural y callejero, esta obra es un cambio de riel a algo más denso y oscuro, directamente político, y para lo que hacemos funciona diferente. Ha sido interesante ir moviéndonos y seguir experimentando, no quedarnos con algo quieto, con un mismo lenguaje” comenta Martín Erazo, director de la compañía.

En esta ocasión, el colectivo asume el desafío de imaginar el Chile del futuro a través de una obra de ciencia ficción y terror político que proyecta un trágico destino para nuestro país, donde se han llevado al extremo las nefastas consecuencias de un modelo instalado y defendido, muchas veces a sangre y fuego, por una serie de personajes ligados al poder político y económico. Con una protagonista mujer y anarco-feminista que salta en el tiempo para cambiar su presente, este montaje te transporta a una experiencia retrofuturista.

“Venimos haciendo varias obras centradas en momentos de la historia de Chile, y en el fondo después de revisar varios, me tocó ver el esqueleto de cada uno de esos momentos, y lo primero que me movió a hacer esto fue ese síntoma de la repetición de la historia, que siempre se produce una esperanza, esa esperanza se rompe y hay un poder que se mantiene siempre vigente, esa es la base” agrega Erazo.

El trabajo colectivo es fundamental para La Patogallina, es por eso que el proceso creativo de 2118, tragedia futurista se construyó entre todos los y las integrantes de la compañía (16 personas) a nivel de investigación principalmente, pasando por talleres de autoformación en lucha, teatro de objetos, stop moution, entre otras cosas.

Sobre la metodología Erazo recuerda que “investigamos en grupos un momento de la historia que terminara de manera trágica y llegamos a 30. Luego, durante un mes y medio, todos hacían  disertaciones sobre lo investigado. Había libertad de época. Después les pedí que se enfocaran en personajes, y de esos personajes llegamos como a 20. Finalmente les pedí que los defendieran escénicamente, ya no como presentación. De esos elegí nueve, que son los que podemos ver en la obra y se sitúan desde Pedro de Valdivia hasta Lucía Hiriart. Hay saltos históricos largos y son todos los personajes diferentes, hablan de cosas diferentes, lucha de clases, dictadura, mapuches, etc”.

Este montaje tiene varias particularidades con respecto a los trabajos que habíamos visto antes en la compañía, pero si hay uno que sobresale es la manipulación de muñecos como soporte principal de la obra. Para llegar al mejor resultado, consultaron en el proceso con la compañía Silencio Blanco (Pescador, 2018), Tita Iacobelli (Chaika, 2018), gente del stop motion y un coreógrafo para las escenas de pelea: el instructor de muay thai Cristian Farías o Sensei Farías. Se sumó a todo esto el gusto particular del director por el animé y la fantasía de la lucha, y en especial cómo el mundo oriental aborda todo esto de tal forma que parece una danza. «Lo de trabajar con muñecos nace porque decidimos enfrentar este tema pesado, de una manera no realista, esa fue la iniciativa primera» dice el director. 

La estética de esta propuesta está inspirada en el cómic y en el retrofuturismo, y frente a los pocos referentes en teatro de ciencia ficción Erazo comenta que «primero entré en el tema de terror, el asunto de los vampiros que son inmortales y todos esos mitos al rededor de ellos, que eran gente con poder y la gente le tenía miedo, etc. Luego me abrí a la ciencia ficción y llegué a unas películas de los años 50 más o menos que mezclaban el terror y la ciencia ficción, por eso la estética es media retro, se hace una asociación con el retrofuturismo».

Sin más spoilers te dejamos las coordenadas para ver este increíble montaje que pone a la destacada compañía nacional frente a un nuevo desafío y entrega a sus seguidores un giro en su trabajo. No te puedes perder lo último de La Patogallina en el ciclo Teatro HOY entre el 4 y el 28 de abril en Matucana 100. De miércoles a domingo a las 20:30 horas.

Conoce toda la información del ciclo aquí.

 

Volver Ir a Noticias